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Contragolpe económico de Alberto, resolución y oportunidad en medio del levantamiento policial

Está claro que el contragolpe del presidente en medio de un clima hostil con policías armados rodeando la residencia presidencial fue contundente.

Cuando la escalada de violencia verbal del show policial en las calles de la provincia comenzó a subir el tono sindicatos y organizaciones sociales anunciaron movilizaciones ante el peligro de desestabilización, que fue negada por parte del arco político y periodistas, hasta de los regionales que nada tenían que ver en ese partido de las altas atmósferas.

Horas más tarde el presidente convocó a los sublevados a una reunión pero estos se negaron y subieron aún más la temperatura, lo que hacía presumir que las intenciones estaban lejos de la recomposición salarian sino de objetivos más taciturnos. Así lo entendió la oposición, o parte de ella, que salió en bloque en las redes a repudiar la maniobra, llamativamente quien primero se hizo ver fue el legislador Fernando Iglesias, insospechado de ser peronista. Luego llegaron todos, claro, menos los altos funcionarios del gobierno, entre ellos ministros que hasta ahora en todos los conflictos permanecieron debajo de la mesa. El silencio de Macri, Vidal, Bullrrich y Ritondo lo decía todo.

En la noche del miércoles el presidente convocó a intendentes del conurbano, entre ellos de Cambiemos, para dar un mensaje de fortaleza institucional en momentos donde la cadena de mando se había roto.

Anunció la quita de un punto a la ciudad de Buenos Aires para cubrir el gasto que la provincia necesitará llevar adelante la promesa. Los intendentes macristas salieron al unísono replicando un mismo mensaje de repudió a la decisión presidencial.

Esto resuelve un problema y arrastra otros: Larreta pretende judicializarlo y los jefes comunales plantean que los municipios también ingresen  en esa coparticipación.

La respuesta a una movida peligrosa fue económica y con el sello de Cristina, vuelve a equilibrar lo que Mauricio Macri le otrogó por decreto a la ciudad de Buenos aires en el 2016.

Pero además el contragolpe económico a la ciudad fue un mensaje claro: El presidente cree Cambiemos estuvo especulando detrás de la movida.

La batalla que se viene será descomunal y deja la relación de Alberto y Horacio erosionada. Les pegó donde les duele, en lo económico, decisión que reconoce al jefe de Gobierno jefe político de la oposición, tiene la caja y es la covacha donde, tras la derrota, todos se resguardaron, allí radica la explicación del porqué del cacareo. Pero para el el Jefe de Gobierno también se abre una oportunidad en la disputa por le liderazgo con Mauricio Macri: Alberto le dejó la puerta abierta para su lanzamiento nacional.

El contragolpe es económico en el punto de flotación opositor, la comarca amarilla. Todo es económico, la respuesta ante el congelamiento de tarifas  de las TELCOM y el impuesto a las grandes fortunas expone mucho, una guerra que recién comienza y hay que estar dispuesto a jugar.

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