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José C. Paz y el grave problema de las filtraciones

Tras  semana intensa,  donde el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, quedó en medio de la polémica por una frase que recorrió el ancho y largo del país en las últimas horas se le suma otra: el destrozo de una oficina de Cintia Ishii, su sobrina, que se violentó por su baja como trabajadora del Estado Municipal.

El video tiene varios días pero se conoció en las últimas horas.

Allí se ve a Cintia Ishii destrozando literalmente una oficina, en frente está la Jueza Roxana Gutiérrez y un familiar, quien filma el hecho.

No es la primera vez que sucede, cuando Gutiérrez, a cargo del Juzgado de Faltas número 4, había sido delegada para intervenir Defensa al Consumidor (entre otras áreas que se intervinieron en ese entonces como el SIPEM y Salud), la ampulosa mujer había tenido un cruce con la Jueza de iguales dimensiones, pero por ese entonces los reflectores de los medios nacionales no estaban en el distrito y pasó.

En las imágenes capturadas se puede ver a Cintia pidiendo que se le comunique con el intendente mientras explota como un volcán sobre el mobiliario municipal. Gutiérrez atina a advertirle que su actitud podía perjudicar a “ya sabe quién”, sin embargo  la crispada mujer continuó con su aluvión de improperios y descontrol.

La actitud de la sobrina de Ishii es reprochable y responde al claro hecho de que había sido dado de baja, aclararon, pero la filtración del video otra vez es una constante en el municipio donde el jefe comunal fue protagonista de semanas convulsionadas para la política local. Literalmente lo exponen semana tras semana.

Al hecho de la semana pasada, en una discusión con ambulancieros, podemos agregarle este caso y otro que también generó polémica nacional: Ishii dialogando con vecinos que pedían mercadería. Les solicitaba que se quedaran en sus casas por que se “venia una ola de contagios donde se esperaban 5.000 mil muertos en el distrito”.  Rápidamente explotó pero quien filmó el video sigue en su puesto.

Todos los videos tienen un solo hilo conductor: fueron capturados por empleados municipales de mayor o menor rango. Todos siguen en sus puestos, siguen publicando como si fueran periodistas cuando no lo son. Filtran a mansalva en una clara balacera de fuego amigo. No ha y dudas.

Este último caso tiene aristas internas que no son necesarias indagar pero que dejan varias preguntas ¿quién se hizo cargo de la filtración? ¿Es casualidad que terminen en manos de la oposición? ¿No es hora de aunar la comunicación, profesionalizarla? ¿No es hora de tener un área de comunicación? ¿No es hora de municipalizar y profesionalizar áreas claves?

Lionel Benitez

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