Editorial

Un gobierno que necesita la calle desesperadamente

Por Lionel Benítez

El presidente Alberto Fernández dejó el mensaje hace varias horas. El mandatario puso en claro que en la calle el peronismo encuentra su terreno propicio para pelear la disputa de poder ante el aumento de la violencia que imparten desde el poder que radica en las empresas afectadas por las decisiones del gobierno y donde la Embajada norteamericana ya dio su punto de vista sobre el impuesto a las grandes fortunas: salió  jugar claramente.

Mario Negri había declarado que el gobierno nacional tiene miedo de que le ganen la calle, es un reclamo de muchos sectores del peronismo, piden que el presidente los convoque para frenar el avance de sectores que quieren cogobernar. La protestas de la policía bonaerense dejó en claro que, por primera vez y con un gobierno que asumió en con la pandemia soplándole la nuca, la maniobra fue evidentemente política de un sector que debe canalizar sus reclamos por sus superiores. Pedían la cabeza del ministro de Seguridad bonarense Sergio Berni mientras posaban para las cámaras.  No hubo represión ni decisiones drásticas sobre el levantamiento que hoy les deja la cancha marcada y es de una gravedad aun no es analizada.

Las protestas contra la cuarentena, donde los medios comerciales del centro de la ciudad manejan el clima, es otra evidencia sin fisuras de que el gobierno no está dispuesto a reprimir las movilizaciones contra decisiones, que en este caso, atentan contra la salud y la vida de muchos. La ley selectiva.

La provincia de Buenos Aires es el terreno donde se juegan las fichas del poder, los intentos de desestabilización son recurrentes y abarcan todo el abanico de posibilidades para hacer explotar por los aires al gobierno, al menos de inmovilizarlo. Lo están logrando.

El discurso efectivo funciona a la perfección, la Argentina muestra, con la oposición marcándole la agenda a Alberto Fernández, que no le encuentra salida al entuerto sin la calle que podría, entre otras cosas, haber resuelto el levantamiento policial que dejó el territorio bonaerense sin seguridad por largas horas. La extorsión con un arma en la cabeza.

Hay cosas que se resuelven con política, la política implica la movilización en las calles, lo que le da tonicidad y musculatura a las Democracias sobre todo en el país donde muchas de las conquistas se ganaron marchando. La oposición asegura haber ganado los espacios públicos pero sin la vacuna ni Cristina ni Alberto van a llamar a salir a las calles, donde, la propia expresidenta, le había adelantado al presidente en plena campaña que “va a encontrar el apoyo del pueblo cada vez que lo convoque”.

 

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