miércoles 18 de julio de 2018 - Edición Nº846
El Primero Noticias - Actualidad » Editorial » 19 jun 2015

AL FINAL DEL CAMINO, EL PERONISMO COINCIDE EN LA PELEA POR EL PODER

 Por Lionel Benitez  Para los que se preguntaban sobre si el kirchnerismo era peronismo, quedó demostrado esta semana que el oficialismo sacó a relucir el manual peronista. Cristina Fernández desplegó las alas en el momento justo, en momentos donde hay que mostrar de que material político está hecho cada uno.


Por Lionel Benitez
 Para los que se preguntaban sobre si el kirchnerismo era peronismo, quedó demostrado esta semana que el oficialismo sacó a relucir el manual peronista. Cristina Fernández desplegó las alas en el momento justo, en momentos donde hay que mostrar de que material político está hecho cada uno. Solo necesitó de dos anuncios para tensar la cuerda por los dos extremos: la Asignación Universal por Ley y el anuncio de que Zannini será el Vice de Daniel Scioli. Rápidamente esto cobra dimensiones políticas inesperadas. Florencio Randazzo rechazó ser precandidato a gobernador y empañó una movida fortuita, sorpresiva. Ahora la oposición deberá digerir que el ala dura del kirchnerismo va con el actual gobernador bonaerense, y por último, el gobierno va con lista única, nada a medias tintas, a todo o nada. Eso sí, en la provincia abre el juego  con Aníbal Fernández, Julián Domínguez y Fernando Espinoza; abajo no habrá la apertura que se esperaba: a los sumo dos listas por distrito solamente. Luego de complicar las aspiraciones de Sergio Massa, que hoy ve a la política desde el horizonte, pero  busca de reflotar con acuerdos con Posse y Cariglino, Cristian saca toda la artillería a un día de los cierres. Ahora basta esperar el efecto del golpe. Para el sciolismo esto es un mensaje directo, o va con lista de unidad o, de última, las PASO decidirán. Está claro que es mejor que se decida puertas adentro ahora o muchos van a ser los heridos, después va a ser tarde, sobre todo en los municipios. Mientras en los distritos las discusiones se dan, en las alturas las cosas se cocinan a otro hervor, dejan que cada uno sienta la sensación de una amplia interna pero no será así, las piezas ya fueron movidas mentalmente hace tiempo. Cuando desde la oposición esperaban atropellos y locuras desesperadas, Cristina Fernández demostró que la tabla del peronismo siempre marca una sola cosa: el peronismo va a pelear poder. La reacción de Randazzo dejó en claro que Cristina no se equivocó, Scioli es quien mide y sobre eso no hay discusión. Herido, el Ministro del Interior y Trasporte se pegó una opereta mediática hasta llegar a alentar, con sus acciones, que la misma tropa K pusiera en duda las razones de su conductora. En política la jugada de Randazzo se paga y caro. La obligación opositora es volver a acomodar a sus soldados en el campo pero con otra estrategia, la de la peronización galopante, lejos de eso parece que no hay más terreno. Massa busca traer al redil nuevamente a un cansado y solitario Jesús Cariglino que se fue del FR bajo acusaciones de calavera y compadrito, pero en política el perdón está en la comanda del día. Gustavo Posse se retiró del massimo antes que el  malvinense pero con una diferencia: el intendente de San Isidro quería una interna amplia, algo que ahora Massa suscribe desde la lejanía de aquel episodio. El hijo de Merchor busca nuevamente la intendencia. En el caso de volver lo hará casi como la vuelta de un estratega no valorado en su momento, es la carta de Posse. La caída de Macri, pequeña pero caída en fin, y la levantada de Massa, dividen el peronismo, pero lo beneficia. En esta mesa de arena, el FPV saca la ventaja de la estrategia de supervivencia peronista.

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