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San Miguel: el municipio donde echaron médicos en plena pandemia y aumentaron los cargos jerárquicos

Por El Primero

Ya pasó un mes del comienzo del conflicto en el Hospital Larcade y la solución está lejos, por una sola razón, razón que intentamos explicar en otras notas: en el predance de las elecciones la “gestión Joaquín” utiliza una artillería incalculable de recursos para contener, fabricar y torcer dirigentes y militantes que le sirvan al propósito de perpetuar al equipo que  desembarcó en el municipio dentro de las filas del Frente para la Victoria en el 2007. Desde allí Joaquín de la Torre construyó el poder y se construyó en el poder.

Tras 14 años como barón del distrito, que defendió diversas banderas, De la Torre fue amoldando el poder a la casta que lo mantendría hasta hoy pero con contrataciones esporádicas de dirigentes opositores que le sirven cada dos años y luego recicla.

Hoy “el negocio San Miguel” queda en la vidriera, al menos de varios medios locales y regionales, ya que cuenta con una férrea cobertura mediática nacional, dejando a la intemperie las maniobras que sirven como unidades (de negocios) en los que se cuenta la salud aumentando el personal jerárquico, para manejar como patrón de estancia, al diezmado personal de salud que hoy sale a las calles denunciando el vaciamiento, la pésima situación laboral, edilicia y sanitaria del Hospital Larcade. Pero como explicábamos la destrucción de la salud no es casual, siendo que el área es, junto a obras, la que más presupuesto tiene para el 2021.

Está claro que la indignación es selectiva. El escándalo sobre el paradero de las Sputnik V en el distrito, la vacunación irregular y la falta de control sobre la inoculación a los trabajadores de la salud, quienes se quedaron sin vacunar (al menos la mayoría) durmió en el pago chico. La oposición decidió tomarse enserio la época estival prefiriendo el mate, la arena, el mar y las comidas abundantes antes que, al menos, preguntarse qué pasó con las dosis; no solo parecer preocupados sino que estar preocupados. Pero no hay que espantarse, parte de la oposición local está orgullosa de su condición de personas que se pueden soltar el cinturón luego de cada banquete, durante años funcionaron así, no les ofende que se sepa o publique, la vergüenza no es un don que se coseche por la zona.

Respecto al estado de la salud local (y la complicidad de la oposición a quien Joaquín ya les tomó el ritmo para hacerlos bailar con su música) la variedad de conflictos va en escalada, parecía que al final de la semana se iba a destrabar, cuando el intendente Jaime Méndez acordó con ambulancieros y el SAME un aumento, pero los trabajadores olfatearon que la negociación fraccionada del jefe comunal era un intento de romper la línea de combate teniendo información interna con la KGB local (como tituló Noticias Gráficas), ese mismo día le hicieron otra movilización denunciando que sus directivos sacaron de las paredes todo atisbo de denuncia de precarización e información sobre el corazón del conflicto.

Los despidos en áreas estratégicas del Hospital Larcade puso en terapia intensiva al sector que no solo busca recomposición salarial sino una explicación de qué fue lo que pasó con los descuentos arbitrarios, dónde fue ese dinero mientras a comienzo de año aumentaron los cargos jerárquicos con sueldos que son la envidia de cualquier trabajador que está en la primera línea de batalla en plena pandemia y con varios muertos en sus filas.

Desde el 2020  se modificó el organigrama municipal y debutaron nuevas áreas como la  Jefatura de Gabinete, conducida por Manuel de la Torre, hermano del exministro y  la Secretaría de Desarrollo Local y Medio Ambiente. Hace cuatro meses atrás también se modificó (de la noche a la mañana) pero en ese caso habría sido para la limpiar todo rastro de los responsables en el caso Lucia Costa. Ese es otro tema.

Desde este 2021 a la Secretaria de Salud, que tiene en su órbita a la Subsecretaria de Coordinación Administrativa, que además cuenta con la Dirección de Coordinación General Administrativa, nuclea la Dirección General Operativa y la Dirección de Abordaje Territorial se le suma la Subsecretaria de Salud con veinticuatro áreas entre Direcciones Generales y Direcciones. La creación de otra Secretaria y un Ente Administrador a donde se suman  secretarios, subsecretarios y directores es otra de las polémicas y caras decisiones. La mayoría cargos netamente políticos.

Se multiplicaron puestos jerárquicos de altos sueldos en un área que se desmorona por todos lados. Las cuentas no cierran mientras los despidos, sueldos de hambre de los trabajadores, condiciones infrahumanas de los pacientes y deterioro de  los edificios sanitarios siguen en auge. Un conflicto que el municipio espera doblegar antes de resolver.

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