MAS NOTICIAS

Por la noche y a escondidas el municipio de san Miguel envió a un grupo de tareas a clausurar un comercio

Una vez más la Dirección de Habilitaciones  sorprende por su nivel de informalidad y distinta vara a la hora de hacer cumplir la ley, sobre todo para quienes se atreven a levantar la voz frente a los dueños de San Miguel.

Cuando ya nada parece sorprender en el Estado eclesiástico local, el día de ayer a las 20:40hs de la noche, llegaron de manera clandestina, a oscuras y en silencio, a clausurar nuevamente el local Jardín Primitivo mientras absolutamente nadie estaba en la calle para oficiar de testigo. Ya había  sido clausurado  por vender tierra para Cannabis y el video de la falta de explicación  de los impectores «que solo cumplían ordenes» recorrió  toda la Argentina  y revivió  apoyo de artistas y personalidades, incluso el mismo Pablo Lescano se mostró indignado por discrecionalidad del poder local.

«Nuevamente en contra de una Ley Nacional, sin presentarse, sin testigos, sin dejar un acta a escondidas y casi escapando de la situación  dejaron la clausura estando nosotros dentro del local», denunció  Mauro, dueño del comercio ¿Hasta cuándo vamos a estar atravesando este acoso y persecución por parte de Habilitaciones?», dijo.

La clausura nocturna sanmiguelina hace recordar las peores prácticas antidemocráticas del pasado más oscuro del país, no es para menos, Joaquín dela Torre ha logrado tejer un red de inteligencia de dudosa procedencia en estos años que le a servido para mantener en su cartera de clientes silenciosos a referentes de la oposición con temas sensibles como el de Lucía Costa o la muerte de abuelos en un geriátrico ilegal. La clausura de Jardín Primitivo fue la excepción, hubo marchas y difusión en redes que hizo que el tema explotara, de allí la bronca del oficialismo  que utilizó su grupo de tareas para avanzar con la presión a quienes no se callan.

Primera Clausura 

El área de inspecciones hace tiempo se concentró en utilizar el Estado como máquina recaudatoria sin dar explicaciones  ni conocer las leyes de debe hacer cumplir.

El caso Lucía Costa es un hecho  emblemático. Allí Habilitaciones  pasó por alto todas las alarmas de seguridad nocturna en medio del confinamiento  obligatorio y permitió la apertura  de Zaar Bar, desoyendo el pedido de los propios bomberos que señalaron al local como inseguro. Pero nada importó ya que funcionarios municipales  estaban ligados a la actividad.

La fatídica advertencia  llegó una noche cuando explotó un mechero con alcohol sobre un grupo de jóvenes, varios fueron  los heridos. Lucía, una joven catequista, agonizó sin asistencia mientras el «dueño» se preocupaba por las pérdidas materiales.

Horas más tarde el municipio borró el organigrama de su web para cubrir a los reposables. Hasta hoy nadie fue preso y el caso tiende a ser un hecho más de impunidad donde la ilegalidad y el poder político se mezclan.

Pero con la vara de la impunidad de los años de ejercicio en el poder, varios comerciales denunciaron clausuras arbitrarias en un municipio eclesiástico que impone «la fe a presión».

Funcionarios de la Dirección de Habilitaciones de San Miguel, en contra del derecho a la salud, la libertad de expresión y del autocultivo, clausuraron «Jardín  Primitivo «, un local en Muñoz 1539 por tener en venta “tierra para cannabis”.

Este hecho es GRAVÍSIMO  por ir en contra de la LEY NACIONAL N°27.350 sobre el Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados.

Pongámonos en contexto: Hace pocas semanas se realizó la Expo Cannabis en, nada menos que La Rural. La Universidad Nacional de San Martín fomentó cursos y entregó diplomas sobre Cannabis Medicinal y La Universidad Nacional de Entre Ríos está por llevar adelante un curso de Cannabis para profesionales. Esta visibilización del Cannabis, ya no como un tema tabú, sino como un tema que incluso toma relevancia en las agendas institucionales, son producto de décadas de pugnas por parte de cultivadores y consumidores hacia un Estado que estuvo ausente y a la vez fue persecutor.

En contraste al contexto, vemos que el accionar de la Dirección y del inspector es un completo retroceso hacia las luchas por el autocultivo y sobre todo una falta grave hacia una Ley Nacional

«No es la primera vez que nos vemos acosados. Sin ir más lejos, el año pasado nos exhortaron a no asesorar sobre cómo cultivar ya que eso es “crear cultivadores”. Es decir, tenemos que vender productos pero no decir para qué se usan ni cómo se usan» aseguran desde Jardín Primitivo.

«Entendemos que hay desinformación pero también hay mala intención por parte de Habilitaciones en seguir llevando adelante un hostigamiento hacia los cultivadores y empleados de tiendas de cultivos. Esperamos que reviertan su accionar ya que atenta contra nuestros derechos y delata su falta de compromiso para con sus obligaciones», sostienen.

Por el hecho arcaico, de un gobierno que se reconoce como RELIGIOSO desde sus entrañas, un grupo de familias se quedan sin trabajo en medio de una crisis  económica.

 

 

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by WP-CopyRightPro